Análisis y opinión al servicio de la democracia

 
...::: BOGOTA :::...

RECONVERSIÓN DEL PARAMILITARISMO EN BOGOTÁ


Con el propósito de escuchar a la comunidad para afinar los mecanismos de vigilancia en la ciudad, el gobierno distrital con el alcalde Samuel Moreno Rojas y la secretaria de Gobierno, Clara López Obregón a la cabeza, junto con los comandantes de la Policía y la XIII Brigada del Ejército, vienen realizando consejos de seguridad en las distintas localidades de la capital.
 


Si bien en Bogotá no existe una estrategia de paramilitarización y la administración distrital viene adoptando una serie de medidas y planes de control para frenar las acciones de este fenómeno criminal, la Secretaría de Gobierno a cargo de Clara López Obregón, advirtió durante un debate realizado en el Concejo de la capital sobre el interés que tienen algunas bandas de autodefensas que cuentan con estructuras mafiosas a nivel nacional, de consolidar en la capital una red de lavado de activos por ser esta la ciudad que mejores condiciones brinda para ello.

López Obregón sostuvo que como consecuencia del proceso de Justicia y Paz, el paramilitarismo ha logrado una reconversión, dando lugar a bandas delincuenciales que incursionan en diversos tipos de negocios, logrando el monopolio del comercio informal, los servicios de diversión, eufemísticamente llamados de "alto impacto" y los sistemas de "seguridad privada", piratas o informales.


"Hay elementos que nos pueden mostrar que hay una gran actividad en ese sentido", explicó la funcionaria en desarrollo del debate sobre la incidencia del paramilitarismo en Bogotá, convocado por los concejales del Polo Democrático Alternativo, Jaime Caicedo Turriago y Carlos Vicente de Roux.

Según las observaciones hechas por la Secretaría de Gobierno, es notorio el incremento de determinadas actividades económicas en la capital que son un indicador de que los paramilitares se vienen camuflando a través de la explotación de las mismas. Este fenómeno se encuentra reflejado en:

- El aumento de la construcción de vivienda en estratos altos y centros comerciales, en los que incluso hay almacenes con grandes superficies, muchos empleados y pocas ventas, salvo que algunas veces hacen promociones y rebajas para renovar mercancías.
- El incremento de mercancías de contrabando en sitios y calles de la ciudad a precios que realmente no compensarían la producción.
- El aumento de negocios como casinos y compra-ventas, hasta en los barrios de estratos bajos.
-El aumento de negocios como la venta de minutos a celular, telefonía móvil, CD con música y películas de manera informal y pirata.
- El incremento de sitios de prostitución, residencias y moteles muy finos y a precios realmente baratos.
- La venta de automóviles en concesionarios con muchas facilidades.
- La incursión en centros de poder económico como: Corabastos, San Andresitos, frigoríficos, Central mayorista del pescado, centros comerciales de la ciudad, Esmeral Trade Center, entre otros.

Por su parte, el concejal De Rox denunció que en Bogotá hace presencia la autodenominada organización Águilas Negras que surgió después del proceso de Justicia y Paz, con una definida orientación política a nivel nacional, que en el ámbito delincuencia opera con una lógica gansteril.

Bogotá, sostuvo Clara López, "cuenta con una fortaleza institucional y tabajamos en articular acciones con las entidades nacionales para enfrentar este tipo de fenómenos".

Mejoran indicadores sociales

La informalidad laboral y el rebusque son propicios para la consolidación de organizaciones criminales como el paramilitarismo. No obstante los múltiples factores que inciden contra la garantía efectiva de los derechos fundamentales en Bogotá, los indicadores sociales de la ciudad presentan una notable mejoría. El porcentaje de personas bajo la línea de pobreza pasó de 33.7 en el año 2004 a 23.8 en el 2006; y en relación con el porcentaje de personas bajo la línea de indigencia en el mismo período, se pasó de 6.3 a 3.4. Entre de 1997 y 2002 el porcentaje de la población por debajo de la línea de pobreza había pasado de 35.1% a 50% y el porcentaje por debajo de la línea de indigencia, de 6,8% a 17%. La tasa de ocupación en Bogotá, entre los años 2003 a 2006 pasó de 54.8 a 58.87; y la tasa de desempleo disminuyó en el mismo período en seis puntos, pasando de 17.37 a 11.07.

 

Copyright © , Bogotá-Colombia