Nuris Piñero Sierra
|
 |
Estados Unidos en un evidente
caso de violación de derechos humanos, montó
todo un tinglado de la farsa para condenar en 2001 a altas
penas de prisión a cinco ciudadanos cubanos acusados
de espionaje. "Este no es más que un caso
político, que se cubre con subterfugios legales",
afirma la abogada cubana que asiste a sus familiares en
La Habana, Nuris Piñero Sierra, en diálogo
con ¿QUÉ QUÉ?
|
Si bien el gobierno de Cuba acepta que los cinco eran sus agentes,
pero para vigilar las actividades contra la isla de los grupos
extremistas del exilio cubano en Estados Unidos, niega categóricamente
que se realizara espionaje sobre esa nación. Nueve años
después de su detención, estos antiterroristas
cubanos siguen presos, sin que haya una sola razón que
socialmente contenga un peligro para procesarlos, agrega la
abogada de los familiares de Gerardo Hernández, Ramón
Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González
y René González.
Su detención se produjo el 12 de septiembre de 1998 y
su juicio estuvo salpicado de manipulación de testigos,
presión de la mafia cubana americana de Miami y despliegue
de un montaje para mostrar a los cinco, declarados héroes
por el gobierno cubano, como delincuentes.
Piñero Sierra, quien además es la directora General
de Servicios Especializados de Bufetes Colectivos de Cuba, denuncia
también las múltiples torturas físicas
y sicológicas que durante todo este tiempo han sido sometidos
por parte de las autoridades norteamericanas tanto los detenidos
como sus familiares.
- ¿Cuál es la situación jurídica
de los cinco ciudadanos cubanos presos en Estados Unidos?
- Ya se han celebrado tres audiencias apelativas y es posible
que ocurra una cuarta, porque en la última que tuvo lugar
el 20 de agosto de 2007 a solicitud de la defensa, el juez pidió
a la Fiscalía que presentara todos los medios de prueba
que les habían sido negados a los cinco cubanos y a sus
abogados, limitándose de esta manera el derecho a la
defensa.
- Estados Unidos los sindica de ser espías al servicio
del gobierno Cuba. ¿Cuál es su opinión?
- Eso es una falsedad, ellos nunca actuaron como espías
ni fueron espías. El espionaje en Estados Unidos exige
que haya un Estado víctima y un Estado favorecido, que
la información que se obtenga sea considerada de seguridad
nacional y que sea protegida, que haya una intencionalidad por
la persona que la obtiene ninguno de los cinco fue acusado de
espionaje. Tres fueron acusados de conspiración para
cometer espionaje, pero no fue probado. Y los otros dos tienen
cargos menores de ser agentes extranjeros no declarados, pero
sucede que para serlo tiene que estar al servicio de un país
y poner en una situación de perjuicio a un Estado, y
eso no lo hicieron.
- ¿Entonces, qué cargos se les imputan?
- A ellos se les imputa conspiración para cometer delitos
contra Estados Unidos por obtener información de las
organizaciones de ultraderecha de la comunidad cubana-americana
con sede en Miami que es totalmente pública y que sale
en los medios de prensa. La Fiscalía dice que aunque
ellos obtenían información pública evidentemente
querían llegar a obtener información confidencial
de seguridad nacional, pero eso no fue probado. En el juicio
que duró siete meses declararon importantes expertos
y personalidades norteamericanas como el ex director de la CIA,
el general Clapper, quien dijo que ni un solo documento existente
en los medios de prueba constituía documento de seguridad
nacional y mucho menos un peligro para Estados Unidos.
- ¿Pero este no es un caso más político
que jurídico?
- Claro, este es un caso eminentemente político que
han tratado de enmascarar con un asunto jurídico. ¿Por
qué razón? Porque en Estados Unidos cualquier
persona que sea detenida puede acordar no ir a juicio y declarase
culpable, entonces no se discute hecho alguno sino que se empiezan
a mitigar las condenas. A los cinco se les hicieron propuestas
para que se declararan culpables y no fueran a juicio por considerarse
inocentes y por no haber realizaron ninguna acción u
omisión socialmente peligrosa que tipificase una figura
delictiva. Sin embargo ellos fueron a juicio.
- ¿A cuantos años fueron condenados?
- Gerardo Hernández fue condenado a dos cadenas perpetuas
más quince años; Ramón Labañino
a una condena perpetua y dieciocho años; Antonio Guerrero
a una cadena perpetua y diez años; Fernando González
a 19 años; y René González a 15 años.
René es ciudadano norteamericano y ya tiene derecho a
gozar de libertad supervisada pero no se la conceden alegando
de que tiene un carácter violento y por esa razón
tiene que mantenerse en prisión, sin embargo todas sus
evaluaciones carcelarias han dado resultados satisfactorios
y es una persona que tiene prestigio y buena reputación
en donde se encuentra recluido.
- ¿Cuál es su rol en el proceso judicial,
teniendo en cuenta que usted no tiene visa para ingresar a territorio
norteamericano?
- Yo fui contactada por los abogados norteamericanos que asisten
penalmente a los cinco para que les colaborara en la obtención
de medios de prueba que demuestran la necesidad que tiene Cuba
de defenderse de las organizaciones terroristas que financian
y tramitan acciones criminales contra nuestro país. En
un momento determinado del trabajo se decidió que visitara
Estados Unidos para continuar la realización de nuestras
acciones pero las autoridades norteamericanas me negaron la
visa a pesar de conocer que soy una abogada litigante que atiendo
asuntos de ciudadanos estadounidenses tanto penales, civiles
como migratorios.
- ¿Hasta dónde van a llegar tanto el gobierno
cubano como ustedes los abogados en este caso?
- El pueblo cubano y el mundo entero cuando conocen de este
caso y aprecian la injusticia y lo arbitrario e ilegal de esta
detención no pueden detener la lucha hasta lograr la
inmediata libertad de los cinco. Yo soy optimista en que vamos
a salir adelante porque cuando el derecho y la justicia entran
en conflicto el único camino es la lucha.
- ¿Cuándo de antemano conocemos la posición
de Estados Unidos frente a Cuba porque usted afirma que es optimista?
- Porque las condenas son ilegales y desproporcionadas. Además,
la verdad debe prevalecer sobre la mentira y el engaño;
y ya el pueblo norteamericano comienza a conocer de este caso.
El Grupo de relatores de las detenciones arbitrarias de Naciones
Unidas se ha pronunciado considerando ilegal esta detención,
e igualmente lo ha hecho en igual sentido Amnistía Internacional.
El tribunal apelativo el 9 de agosto del 2005 se pronunció
por un nuevo juicio. Los gremios internacionales de abogados
cuando conocen de este asunto se suman a la campaña por
derribar el muro de silencio y porque se patente la verdad.
Además, esta es una causa noble y por eso soy optimista.