UN CONGRESO SUMISO, INCOMPETENTE Y CORRUPTO
POR HORACIO SERPA
|
|
 |
Lamentable
la imagen que dejó el Congreso Nacional al término
de las sesiones que tan lánguidamente terminaron
la pasada semana. Se desplomó su imagen cuando
se conoció la forma como las mayorías gobiernistas,
asistidas por el gobierno, mal cumplieron el deber de
hacer las leyes.
El aplastante rodillo uribista cercenó
la oportunidad de examinar a fondo las cosas importantes
del país en busca de solucionar problemas y sacar
adelante proyectos que estabilicen la democracia, fortalezcan
las instituciones, generen gobernabilidad y prodiguen
bienestar. Nada de eso se logró. Lo que hizo la
mayoría parlamentaria fue someterse indignamente
a los designios del Ejecutivo y aprobar como borregos
las órdenes presidenciales.
|
Así se aprobó la cuarta reforma
tributaria de Uribe, presentada originalmente como un proyecto
estructural para simplificar y organizar el estatuto impositivo.
No se hizo. Al contrario, se ampliaron las exenciones y se dio
gusto en todo a los gremios económicos, propiciando el
aumento del déficit y por consiguiente de la deuda pública.
La mayoría de los congresistas ni siquiera supieron lo
que aprobaron, pues fueron los lobistas y el gobierno los que
hicieron y deshicieron, para mejorar a los grandes y afectar
a la clase media y los pobres.
Otro proyecto que se aprobó sin mayores
consideraciones fue la reformatoria de la Ley 100 de 1993. Conociendo
el talante del gobierno, salvo la limitación de la integración
vertical impuesta por iniciativa parlamentaria, se espera el
fortalecimiento de la salud como un negocio, con gran perjuicio
para los usuarios del sistema.
En materia de descentralización fiscal
fue funesta la aprobación en primera vuelta del proyecto
gubernamental sobre las transferencias a las entidades territoriales,
que definitivamente se independizarán de los recursos
corrientes de la nación, con notable daño para
municipios y departamentos.
Qué decir de la ley que autorizó
la venta del 20% del patrimonio accionario de Ecopetrol. Todo
un dislate que los colombianos nunca nos vamos a cansar de lamentar.
Para colmo de males el gobierno legislará
sobre el salario mínimo por decreto, señalando
un aumento que al día será menos de lo que vale
una coca-cola, en contra de lo que han hecho en otros países
que es impulsar el crecimiento de la economía con cargo
al mejoramiento del salario mínimo de los trabajadores,
como lo he propuesto insistentemente.
Solo los debates de control político del
Partido Liberal y del Polo le lavaron la cara al Congreso, sucia
de tanta abyección, tan poca imaginación y tan
grotesca corrupción de muchos de sus miembros. Ya más
de 10 han sido llamados por los jueces a responder de sus actos
corrompidos, "sin que se conozcan datos de otros municipios".
A pesar de la crisis de credibilidad y legitimidad
que sacude muchos congresistas y al propio Congreso, nunca se
puede caer en la tentación de apoyar el cierre de esa
Corporación. Sería una manera de limpiar el escándalo,
dándole la oportunidad a los paramilitares de reencaucharse
en cuerpo ajeno. Y al gobierno, la de encontrar nuevos borregos
que hagan el trabajo sucio contra los pobres.
De las pocas cosas serias que hizo el Presidente
en estos días, fue el llamado a sus amigos congresistas:
"Antes de que los pongan presos, vayan a las Cámaras
a aprobar mis proyectos de ley". ¡Y después
nos quejamos de lo que nos pasa!
APRETADITO: Parece que va a llegar la para-tormenta
a Santander. ¿Sería cierto que durante su campaña
por la gobernación el Coronel Hugo Aguilar Naranjo asistió
a una reunión proselitista en San Juan Bosco de la Verde,
presidida por Nicolás, comandante del Frente Isidro Carreño,
adscrito al Bloque Central Bolívar?